De los casi 300.000 jubilados que hay en Mendoza, solo un tercio logró acceder a ese ingreso sin necesidad de una moratoria. El resto, especialmente mujeres, no cumplía con los 30 años de aportes que exige la ANSES para jubilarse y debió “comprar años” con un plan de pago.
Esa posibilidad, para los que ya cumplieron la edad jubilatoria, quedó descartada –al menos por ahora- luego de que este domingo se venciera la moratoria previsional creada por la ley 27.705 hace dos años.
Los que aún ven algo de luz al final del camino son los que lograron completar el proceso de inscripción y sacar turno en ANSES para adherirse al plan de pago antes del 23 de marzo. Esos, que serán atendidos incluso hasta en junio, serán los últimos jubilados con este sistema.
Ocho de cada diez mujeres pudieron jubilarse gracias a la moratoria
Según los últimos datos del Boletín Estadístico de la Seguridad Social, en Mendoza había 280.793 jubilados a diciembre de 2024. De esos, 184.873 (poco más del 65%) accedió mediante un plan de pago porque no llegaba a completar 30 años de aporte.
A nivel nacional la situación es similar. De los 5.612.281 de jubilados existentes en todo el país, 3.843.992 lograron serlo gracias a una moratoria previsional (el 68%).
Esa necesidad se ve más evidente cuando de mujeres se trata. Conforme datos oficiales a los que pudo acceder de las 176.701 jubiladas mendocinas a diciembre del año pasado, 134.017 pudo jubilarse gracias a una moratoria, es decir un impactante 76%.
En el caso de los varones, si bien la situación también asoma compleja sin una moratoria disponible, son más los que lograron completar los 30 años de aporte. En porcentaje, de un total de 104.092 hombres jubilados, el 49% lo logró llegando a los 65 con la totalidad de los que requiere la ANSES.
Sin moratoria previsional… qué ofrece la ANSES para jubilarse
El Plan de pago de deuda previsional (así es el nombre oficial de la moratoria) que venció el domingo incluía –o incluye para los que tienen turno- dos alternativas: una para los que cumplieron la edad jubilatoria pero no los 30 de aporte; y otra para los que no solo no completaron los aportes sino que tampoco llegan a la edad requerida, esto es 60 para las mujeres y 65 para los hombres.
De cualquier manera, el objetivo de la ley era que el futuro jubilado pudiese saldar su deuda previsional completando el pago de períodos de aportes faltantes hasta marzo de 2012 (en el caso de los trabajadores en actividad) o hasta diciembre del 2008 (en caso de los que ya cumplieron la edad).
Ya sin esta moratoria previsional vigente, las alternativas para comprar años de aporte son pocas.
Una opción es comprar aportes como monotributista. Para eso hay que inscribirse en el régimen de regularización voluntaria de AFIP y optar por el plan de facilidades de pago (moratoria). Esas personas, que en algún momento aportaron y dejaron de hacerlo por la razón que fuere, podrían jubilarse de esta manera al cumplir la edad pero cobrarán la mínima.
La otra opción es la llamada “moratoria vieja”. Se trata de la que está vigente por la ley 24.476 y se tramita en la ANSES para que trabajadores autónomos o en relación de dependencia que reúnan los requisitos de edad para una jubilación o pensión por fallecimiento de un trabajador, puedan acceder al beneficio sin contar con los años de servicios con aportes.
Lo que sucede con este plan de pago es que no es para cualquiera. Por un lado, porque solo se permite comprar períodos comprendidos entre el 01 de enero de 1955 y el 30 de septiembre de 1993; y por otro lado, porque, antes de autorizar la moratoria, la ANSES realiza una evaluación socioeconómica del solicitante.
La PUAM, la “jubilación” sin aportes
Fuera de esas opciones por las que una persona puede jubilarse, el gobierno de Javier Milei dejó vigente la posibilidad de obtener una PUAM, una pensión universal para el adulto mayor.
Lo cierto es que no se trata de una jubilación pero aquellos que demuestren vulnerabilidad y tengan más de 65 años (sean mujeres u hombres) pueden acceder a esta alternativa.
El valor de la PUAM es menor al de una jubilación mínima: apenas el 80% de la misma. Y en el caso de las mujeres, deberán esperar a cumplir 65 para poder acceder a ellas (cinco años más que para jubilarse).
Entre los requisitos propuestos por la ANSES figura que para acceder a la PUAM, el solicitante no debe cobrar ni tener derecho a ninguna jubilación o pensión de un organismo nacional o de cajas o institutos provinciales o municipales, ni seguro de desempleo. Esto limita para obtener su propio beneficio a las personas que, por ejemplo, cobran una pensión por fallecimiento.
¿La buena? A pesar de que el monto es inferior al que cobra un jubilado, quien accede a una PUAM sí tiene derecho a cobertura social de PAMI y al cobro de asignaciones familiares.
Fuente: www.diariouno.com.ar


