La cosecha de uva ya superó los 19 millones de quintales pronosticados por el INV pero aún no tiene fecha de culminación a la vista. Frente a eso, el Gobierno de Mendoza, donde el volúmen representa un 95% del total país, decidió prorrogar el plazo para el registro de contratos vitivinícolas otros tres meses.
En concreto, la dirección de Fiscalización, Control y Tecnología Agroindustrial dispuso “extender el plazo límite” hasta el próximo 31 de julio, en un indicio de que la campaña puede seguir extendiéndose.
“Estimamos que no podremos contar prontamente con una fecha de fin de cosecha por parte del INV antes de mediados de Junio“, señaló Leandro Roldán, director del área.
Sin embargo, al adoptar la medida Fiscalización tuvo en cuenta que “en la práctica el último ingreso de uva suele estar comprendido entre el 23 de mayo y el 2 de junio“. Y desde esa fecha el término puede postergarse hasta 6 semanas.
En tal sentido, la resolución 115 firmada por Roldán considera “fundamental establecer una fecha única que anticipe la necesidad del sector vitivinícola de contar con una fecha para el registro de los Contratos de elaboración“. Por eso, la prórroga ya fue notificada a la Bolsa de Comercio de Mendoza, donde habitualmente se asientan los contratos.
Una cosecha 11% mayor en Mendoza
Con todo, la estadística en base a los partes de ingreso de uva a los establecimientos elaboradores marca que Mendoza ya rebasó el pronóstico de cosecha dado por el INV en febrero. Al menos hasta la semana 22 de cosecha.
Al lunes 5 de mayo, en Mendoza se recolectaron 15.000.458 quintales. A principios de año, el INV había estimado poco más de 14,8 millones en total, con lo cual está claro que esa pauta quedó corta casi 2%. Por ahora.
Algo similar surge al compararla con la temporada 2024, que había dejado en los lagares 13,6 millones de quintales. De esa manera, sin haber terminado todavía, la actual cosecha ya la superó un 11%, y la brecha puede ser más amplia.
Liberación del vino y grado alcohólico, lo que le queda al INV
Lo dicho: el INV aún no se pronunció acerca de la finalización, en un año que puede ser histórico por el volúmen de uva.
“En mi gestión no se regula más el fin de la cosecha, concluye cuando no entra más uva a las bodegas. Lo mismo con el inicio”, señaló Carlos Tizio, presidente del INV.
Lo cierto es que aún hay bodegas con racimos de uva varietal sin levantar en los viñedos. Sin embargo, para algunos referentes del sector, que se fije un término no implica que de hecho suceda estrictamente.
Para Sergio Villanueva, de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), “el final de cosecha ha caído en desuso. Puede que falte un ajuste final, pero se termina de hecho”.
Históricamente, a esta altura, con la cosecha concluída, el INV suele definir la fecha de liberación del vino nuevo. Una decisión pendiente junto al grado alcohólico de la añada 2025 para vinos blancos, rosados y tintos.
Sobre la salida del vino al mercado, Villanueva no dudó en que “los varietales se liberan inmediatamente, y el resto a partir del 1 de junio, cuando esté fijado el grado alcohólico”.
Fuente: www.diariouno.com.ar


