Pulseada entre supermercados y la industria alimenticia para evitar la suba de precios en la góndola

Por ahora no se convalidan todos los aumentos. La mayor presión la ejercen productos con harina o aceite y los importados. El consumo, a la baja

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El temido impacto en la inflación de la disparada del dólar, que acumuló 10% en julio, ya se puede ver. Algunas cadenas empezaron a recibir listas de precios con subas de hasta 6% en productos de importación para estrenar agosto.

Mientras apuestan a negociar con las grandes marcas proveedoras (y formadoras de precios), sobre todo las alimenticias de capitales nacionales, el caso de los productos importados sigue otro curso.

Es el “lado B” de la importación. Si bien el gobierno nacional insiste en que la apertura trae competencia y con ella mejores precios, la peor parte para el consumidor es que, cuando el dólar sube, hay un inevitable “pass through” (traslado) a la góndola.

Productos de higiene personal, limpieza y algunos alimentos son algunos de los ejemplos del impacto en el bolsillo que pueden reflejarse en la inflación de agosto. Es decir, la canasta que toma el IPC (Índice de Precios al Consumidor).

Importación: dólar arriba, precios también

Pese a que aflojó levemente su cotización el primer lunes de agosto, la inercia del dólar hizo que ya el viernes 1 las empresas empezaran a recalcular sus precios. Y a empezar a comunicar nuevas listas a sus clientes.

“Es inevitable, cuando sube el dólar el traslado a precios es de prácticamente la mitad o más. Los productos importados no tienen componentes ni intervención local”, aseguró Rubén David, propietario del mayorista que lleva su apellido.

Entre grandes marcas y jugadores de peso en el rubro alimenticio evitan, por ahora, pronunciarse o justificar tales decisiones.

Lo cierto es que varias firmas de distintos rubros son parte de la ola. Por mencionar algunas, la reconocida marca de pastas dentífricas Colgate, como también multinacionales con presencia tanto en limpieza, higiene y alimentos.

Es el caso de Johnson&Johnson (sobre todo en champúes y jabones) como también Unilever, diversificada entre alimentos e higiene con distintas líneas.

El gigante de origen suizo Nestlé es otro de los casos que decidió trasladar a sus clientes, a su medida, la incidencia del tipo de cambio en sus costos. También empezó a reflejarse en productos enlatados, como atún y algunas marcas de frutas.

Nacionales, con inflación en “sintonía fina”

El martes es, para algunos referentes de sector retailer en Mendoza, un día para “ver que pasa” con los productos de origen nacional que no están dolarizados. Y que, se sabe, suelen entrar en la misma bolsa con aumentos “por las dudas”.

La semana arrancó con aproximaciones, listas preliminares con ajustes de entre 3% y 9%. Incluso, admiten las partes, con idas y vueltas, y motivos que no en todos los casos se asocian a la devaluación o el movimiento del tipo de cambio.

Algunos, aseguran, mantuvieron inamovibles sus listas los últimos 3 meses. Por eso, son prudentes y evitan declaraciones ante la chance de poder negociar con sus proveedores algo acorde a los difíciles tiempos que corren.

Molinos fue uno de los casos de grupos argentinos que ya notificó subas promedio de 5,2%, pero ofrece acciones. Y no sería la primera vez que algunos supermercados rechazaran listas de precio nuevas, como cuando terminó el cepo al dólar.

Son las conocidas “promos” que ayuden a suavizar el antipático efecto de un aumento. Y buscar, aseguran entre las partes, un delicado equilibrio en tiempos en que el consumo no repunta.

Fuente: www.diariouno.com.ar

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