El proyecto para modificar el Estatuto del Empleado Público, que ya obtuvo media sanción en Diputados, encontró un freno en el Senado de Mendoza. Aunque el oficialismo cuenta con los votos necesarios para su aprobación, decidió abrir un plenario de comisiones y posponer la definición tras la presión de la oposición y de los gremios estatales.
El eje del conflicto está en la figura del “empleado interino”, cuestionada por la oposición y los sindicatos, que advierten que habilita discrecionalidad en los ingresos al Estado. El oficialismo, por su parte, busca que la reforma avance con un respaldo amplio y no únicamente con su mayoría legislativa.
En este marco, las comisiones de Legislación y Asuntos Constitucionales, Hacienda y Presupuesto, y Trabajo convocaron a representantes de distintos sindicatos y organizaciones, quienes expresaron un rechazo unánime al proyecto. Afirman que la iniciativa no sólo vulnera derechos adquiridos, sino que también genera un esquema que incrementa la concentración de poder en la designación de cargos.
El panorama en la Cámara Alta aparece muy ajustado: las estimaciones marcan que la votación podría terminar empatada, lo que dejaría la definición en manos de la vicegobernadora. Esa situación anticipa la aprobación, aunque con un costo político elevado para el Gobierno provincial.
Mientras tanto, los gremios ya comenzaron a movilizarse frente a la Legislatura y advirtieron que, si la ley avanza, se profundizarán las medidas de fuerza. El proyecto permanecerá en análisis en comisiones y no llegará al recinto en la próxima sesión, lo que extiende la tensión y mantiene abierto el escenario de conflicto en la administración pública provincial.
Fuente: www.diariomendoza.com.ar


