La falta de plata en la calle golpeó a taxistas, remiseros y choferes de Apps

Desde el sector advierten que no sólo el aumento de las tarifas hizo que la demanda cayera.

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Muchos son los golpes al bolsillo a los que los mendocinos han tenido que hacer frente en los últimos meses. Desde aumentos de los servicios, prepaga, colegio y los alimentos, hasta el pasaje del colectivo y la tarifa de taxis y remises.

En medio de ese contexto, las familias empiezan a achicarse y a reducir sus gastos. Muchos, por ejemplo, dejaron de tomar autos de alquiler y apelan al transporte público.

Según los choferes de taxis y remises, la demanda del servicio se ha reducido entre un 40% y 50%.

Los taxis, en caída libre

Ver largas filas de taxis y remises estacionadas en diferentes calles de la Ciudad de Mendoza da cuenta de que “algo no está funcionando bien”.

Está claro que la demanda ha bajado considerablemente, sobre todo, desde febrero, cuando se dispuso el último incremento que rondó el 77.64%, pasando de 435 pesos la bajada de bandera en el Gran Mendoza, a 773 pesos.

“La baja ha sido muy importante y no sólo por el aumento que se oficializó el 1 de febrero, sino por la caída de la actividad en general de la economía. Las políticas de ajustes implementadas por el Gobierno nacional han afectado a varios sectores, entre ellos, el de taxis y remises”, expresó Diego Vázquez, Cámara Empresaria del Taxímetro y Afines (CETAX).

Asimismo, el empresario advirtió que durante estos dos últimos meses la falta de demanda se ha sentido considerablemente.

“Es un perjuicio por partida doble porque al aumento de costos (por la inflación y devaluación) se le suma la caída de la actividad. El golpe se sintió fuerte en abril y se sigue sintiendo en mayo. Consideramos que esto se extenderá por varios meses más”, agregó Vázquez.

En la actualidad, un viaje promedio en taxi, calculado en tres mil metros, tiene un costo de 2.350 pesos, tres meses atrás el valor era de 1.500 pesos. “La diferencia es mucha y el bolsillo de la gente no está en condiciones de pagarlo”, agregó el referente de taxis.

Otro punto importante que consideran los trabajadores y que no es menor es que con este panorama se torna imposible renovar las unidades, incluso, poder realizarles un mantenimiento a los autos.

A ello, se les suma como perjuicio el constante aumento del GNC, insumo madre para trabajar.

“Si bien el aumento se registró en febrero, el Ente de Movilidad Provincial (EMOP) elaboró el estudio de costos en enero, por lo que toda la inflación que el país ha sufrido la hemos tenido que soportar nosotros”, cerró.

Uber reclama igualdad de condiciones

Para los conductores de Uber, el panorama no difiere demasiado respecto a lo relatado por los taxistas. La demanda de pasajeros ha bajado bastante y advierten que la competencia es desleal.

Desde septiembre de 2018, el Gobierno de Mendoza legalizó la contratación de servicios de transporte público a través de aplicaciones, como Uber y Cabify. Esto quiere decir que los conductores de taxi pueden tomar viajes de esas aplicaciones. Esta situación hizo que la cantidad de viajes de los conductores exclusivos de estas empresas cayera.

Era normal hacer 120 viajes semanales, en la actualidad, estoy realizando no más de 50 o 60 viajes. Esto es consecuencia de dos factores, el primero es el económico que hace que la gente use menos el servicio y, el otro, la competencia desleal que tenemos con los taxis y que ha perjudicado, en especial, a los que laburamos 12 horas al día de esto y es nuestra única fuente de trabajo”, expresó Sergio, conductor de Cabify.

El trabajador refirió que las unidades en Uber no pueden tener una antigüedad mayor de 5 años, la mayoría de los vehículos son nuevos. “Si los comparamos con la flota de taxis es notoria la diferencia, con una antigüedad avalada por el Gobierno y el EMOP que llega hasta los 12 años”, dijo.

Rodrigo es conductor de Uber y aseguró que en la actualidad, durante una jornada laboral de 12 horas, se pueden llegar a hacer entre 12 y 13 viajes; meses atrás, en seis horas, llegaba a hacer unos 20 viajes.

“Está claro que la gente no tiene dinero y por eso la demanda ha bajado. A ello se le suma la incorporación de taxis y remises en la plataforma, lo cual hizo que los viajes se nos reduzcan”, agregó.

Respecto al importe que un chofer de Uber gana en un viaje promedio de 7 kilómetros, el trabajador dijo que el costo puede rondar los 3.500 pesos y al chofer le quedan unos 2.500 pesos.

La palabra de los usuarios

Independientemente de lo que perciben los choferes de taxis, remises, Uber o Cabify, es interesante conocer la realidad de los usuarios y la mayoría de los que usaban el servicio refirió no hacerlo más por los elevados costos.

“Es imposible ir al centro en taxi. Tengo que pagar más de 5 mil pesos de ida y lo mismo de vuelta, es decir, disponer de 10 mil pesos para ir a cobrar mi jubilación, imposible”, contó Rosa y agregó: “Hace meses que opto por irme en taxi y volver en micro”.

Bárbara pagaba el servicio de Uber para irse a trabajar de lunes a viernes. Tras el aumento de las tarifas, la joven contó que decidió dejar de usar el servicio y toma colectivo, cuyo valor del pasaje es de 550 pesos.

“La diferencia a fin de mes es mucha y por más que también tengo que hacer un esfuerzo mayor, siento que hoy mi economía me lo exige”, dijo.

Fuente: www.elsol.com.ar

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